03 de Febrero de 2011
Hoy en día los datos son el activo principal de una empresa, los datos son vitales para la empresa, sin ellos no es posible dirigir un negocio.
Prácticamente todas las empresas adquieren, utilizan y almacenan información personal sobre sus clientes, empleados, pacientes, estudiantes y otros individuos. Se confía en que estas empresas gestionen estos datos privados de forma adecuada y tomen todas las precauciones para protegerlos de las pérdidas, accesos no autorizados o robos.
El mal uso, la pérdida o la puesta en peligro de estos datos puede acarrear un alto coste financiero, dañar la reputación de un negocio e incluso llevar a acciones penales, debido a los constantes cambios en la legislación.
Las filtraciones de datos pueden dividirse en 2 grandes grupos
Las pérdidas accidentales de información representan el 75% de las filtraciones que se producen en la empresa, en este caso vamos a centrarnos en las consecuencias de este tipo de filtraciones.
Si los datos caen en las manos equivocadas las consecuencias pueden ser enormes. En general, se pueden dividir en tres áreas principales, costes financieros, costes sociales/políticos y costes legales.